Capitulo I: El comienzo
Al sur de los Bosques de Lluvia, a las orillas del mar Oblivion, se encontraba el pequeño Imperio Azul. Rodeado de praderas florecidas, los calidos rayos del sol hacían agradable el ambiente, dando la sensación de una primavera que se extendía todo el año, y la suave brisa del Zafiro daba dulces caricias a quienes allí vivían. Sus ricas tierras daban los mas grandes frutos, de allí su estilo de vida serena y sin complicaciones. Sus campesinos, vivían placidamente gracias a su duro trabajo, y a sus técnicas para sembrar y sacarle provecho a las tierras, las cuales eran únicas. Sus pequeñas chozas daban la imagen de dulce hogar, podía sentirse la calidez con solo pasar por sus puertas. Al centro del imperio, y en el terreno mas elevado de la región, se alzaba el gran castillo, donde moraba el Rey con su familia y plebe. Nobles comerciantes, a cambio de su abundancia, solo pedían lo justo y necesario para satisfacer su economía.
De lo que no podían estar orgullosos era de su pobre fuerza militar. Luego de la Gran Batalla, su ejercito quedo devastado y nunca pudo recuperarse, ni siquiera en 100 años, los fieros guerreros que solían habitar allí desaparecieron dando lugar a toda una generación de hombres serenos y ajenos a todo conflicto. Por esa razón, si los demás imperios entraban en batalla, o tenían que enfrentarse a los Ejércitos del Oeste, ellos se mantenían neutrales, o servían con la importante tarea de abastecer a los ejércitos aliados con su abundante comida.
Esto ocurrió hasta la llegada de un campeón, del campeón más grande que quizás haya tenido toda la Tierra Sagrada. “El mas grande de los azules”, “el nacido en las tierras australes”, coreaban los poemas y las canciones que narraban sus grandes hazañas. Heneas era su nombre y su epopeya es tan heroica como trágica.
Hijo de campesinos, nacido con la caricia de los dioses, su espíritu era valeroso e inquebrantable. Ágil y cauteloso como un tigre, fuerte y paciente como un oso. De mediana estatura, buen porte y grandes músculos, sus cabellos eran largos y rizados y una gris barba apenas perceptible aparecía como sombra en su cara, de ojos cafés y una mirada que podía paralizar hasta la más salvaje de las bestias. Así era él.
Su infancia sucedió en la villa Brisa Fresca, al este del imperio, era pequeña, con pocos habitantes, y de gran calidad humana.
Desde temprana edad había manifestado su cualidad heroica. Era una tarde como cualquier otra en la villa; los campesinos labraban la tierra como acostumbraban por las tardes, las mujeres se encargaban de sus quehaceres diarios mientras los niños jugaban con los animales por las calles. Heneas, que para entonces era adolescente (contaba con unos 15 o 16 años de edad), ayudaba a su padre a labrar la tierra jalando las grandes y pesadas maquinas para que funcionasen de forma correcta (en el Imperio Azul se les tenia gran respeto a los animales, tanto que las tareas que en otros imperios eran realizadas por tales, las hacían los hombres mismos. Esto es porque, según decían, los animales eran enviados por los dioses para protección y compañía). Estaba oscureciendo, y padre e hijo regresaban a su casa para poder descansar y alimentarse después de un arduo y provechoso día de trabajo. Llegando a las cercanías de la villa, notaron que grandes pilares de humo negro se alzaban al cielo, y que el resplandeciente fuego consumía las casas de Brisa Fresca. Las mujeres corrían desesperadas gritando de miedo, esquivando los cuerpos de algunos de los hombres que yacían muertos por la calle.
Heneas, quien contaba ya con grandes dotes físicos, corrió rápidamente en socorro de su hogar. Al llegar, pudo ver que de entre el humo y las columnas de fuego, se erguían orgullosos los causantes de tal desastre. Era una horda de diez soldados del ejército del Oeste. El gran ejército era temido y famoso por su crueldad y por la destrucción que provocaban por donde daban paso. Malditos por el tiempo odiaban la vida y amaban la destrucción, dando culto al Fuego Negro, su fuente de energía traída por su salvador. Como amaban la guerra y los conflictos nunca se sacaban sus armaduras y eran característicos de ellos sus cascos de batalla negros como la oscuridad. Pocos han visto su cara sin esos cascos, y cuentan quienes tuvieron esa desgracia, que su apariencia es horrible, refleja falta de vida, desesperanza y odio.
Su paso siempre trajo perdición al Imperio Azul, ya que es el primero en el camino que conduce hacia los otros reinos. Muchas de las veces eran hordas de rebeldes soldados o simplemente ladrones, que con aires de grandeza creían poder conquistar los imperios, y como el poderío militar de la nación era tan pobre, siempre terminaban causando gran desastre.
Los ojos del joven héroe se llenaron de ira, quedo inmóvil por un momento, hasta que los soldados notaron su presencia. “¿Que es lo que estas mirando niño?” dijo uno de ellos. Heneas permanecía allí inmóvil con su mirada fija en los malditos, los cuales sintiéndose presionados por ésta empezaban a sentirse nerviosos o con algo parecido al miedo. “Acabemos con él” susurro uno, que parecía, era el jefe de la banda. Así, se lanzaron tres de los soldados, con sus espadas afiladas a dar muerte al pequeño. Una de las espadas corto el aire en frente del muchacho, sin alcanzarlo, en respuesta a esto, el joven alzo su puño y de un golpe quebró el brazo del soldado, pudiendo tomar así su espada, y sin dejar que los otros dos reaccionaran, corto sus cabezas sin dificultad alguna. La ropa del muchacho se tiño con la sangre negra de los desdichados mientras los otros seis retrocedían de miedo, y el jefe trataba de calmarlos para que no huyan despavoridos. Odio y tristeza reflejaban los ojos del joven héroe.
Tres de sus tropas habían huido, el capitán ahora se encontraba con pocos de sus soldados, embebido en temor. No iba a retroceder, pues esa no es la actitud de un buen líder, y no iba a darse por vencido frente a solo un niño, la única opción que tenia era pelear. Alzando su arma vociferó: “No es digno de un capitán de mi nivel medirse con niños, pues la batalla no seria justa, pero analizando la situación, veo que no me queda otra opción que entrar en batalla…”. El pequeño permanecía inmóvil, la espada en su mano todavía derramaba pequeñas gotas de la espesa y negra sangre de los caídos, su odio no se apaciguaba.
“Prepárate” grito el jefe, cuando una flecha atravesó su garganta, perforando por detrás. Los pocos seguidores que quedaban quedaron atónitos, así también el joven guerrero. El cuerpo muerto callo pesadamente levantando la mezcla de tierra con cenizas. “En nombre del piadoso rey, os damos la oportunidad de huir con vida, en condición de nunca mas pisar estas tierras” dijo quien a lo lejos aparecía, con su armadura de color azul brillante, con grupo escolta de veinte arqueros y diez soldados de espada.
Así cuentan que fue, así cuentan que dio sus primeros pasos.
El mundo de Crywolf
Bienvenidos a mi mundo... Historias, reflexiones, y demas cosas nacidas de mi cabeza...
viernes, 3 de septiembre de 2010
Bagaje
Mortem
Shhhhh!!! No grites, No te espantes, lo que ves y sentís no es una mas de tus pesadillas. Yo soy. Yo existo y vivo dentro de ti. Soy lo peor de ti, soy lo que dejaste de lado, y que ahora cobra venganza sobre ti, para intentar destruirte. Soy lo que dejaste olvidado y lo que llevas contigo, lo que no quieres pero extrañas a la vez, soy un suspiro al aire cargado de furia, un insulto dirigido a nadie. Soy lo que opinas con malicia, y lo que dices de espaldas. ¿Me temes ahora?
Soy un adiós, soy un nuevo encuentro, que desenfrena sentimientos desequilibrados. Soy tu demonio y tu ángel, a quien recurrís cuando estas en aprietos, soy tu falsedad, soy tu odio desenfrenado hacia esa a quien amas pero no te corresponde. Soy rechazo, caos, el espíritu perturbado que habita debajo de tu cama.
Soy eso y mucho más. Y vengo a buscarte.
Phantomime
Juro verte en la oscuridad, puedo jurar que estabas ahí, yo te vi, no creo que haya sido mi imaginación. Mi imaginación no miente, y se que estabas parada, en ese lugar, viéndome fijamente, como reprochándome algo… ¿Qué es lo que me reprochabas? No pude entenderte entre el pánico y lo escalofriante de la escena. Solo te veía mover los labios, lentamente. Pero tu mirada, esa mirada, me helaba la sangre.
Insisto, deberías repetirme lo que no pude oír. Estabas tan hermosa, que aun llevando ese aspecto espectral, no perdías tu belleza. Resaltabas en la oscuridad, la luz de la luna parecía traslucidar tu piel, haciéndola transparente.
Te amé tanto esa noche…
Te extraño ¿sabes? No sabes cuanto extraño tu sonrisa, tus caricias y tu cuerpo ardiente sobre el mío. Y pensar que no regresaras…
Te extraño mi amor… Quizás fue una ilusión lo q sufrí la otra noche, y mis deseos mas apasionados trajeron tu recuerdo a mi mente, confundiendo sueño, con realidad. Un delirio de mi mente melancólica. Te extraño.
Ah! Creo entender lo que titubeabas, ¡creo entenderte amor mío! ¡¡Si, ahora esta claro en mi mente!!! ¡¡Sí!! Ahora lo entiendo todo…
Lo que repetías sin cesar.
Repetías: “Pronto… Estaremos… Juntos……………. Mi……. Amor.”
Amores imposibles
Bajo su mirada, con su semblante serio, incapaz de comunicar emoción alguna, escondiendo tras su mirada fría la tristeza hiriente que guardaba en su alma. En la noche mostraba su desconsuelo con un canto triste dedicado a ella. “Se siente vacía la noche, teniéndote tan lejos” piensa, mientras suspira apenado.
Es ese su desdichado destino, sufrir por eso que ama tanto y que se encuentra tan distante de él. “Se ve tan bella, que me avergüenza mirarla directamente, su luz, es lo que mantiene mi esperanza”, continua en sus pensamientos.
Recomponiéndose, tratando de acomodar nuevamente sus pensamientos, El Lobo alza su mirada hacia su amor imposible, la luna, ese amor que nunca podrá alcanzar, y con melancólica serenidad canta de nuevo a ella, en demostración de su puro amor.
Crywolf
Shhhhh!!! No grites, No te espantes, lo que ves y sentís no es una mas de tus pesadillas. Yo soy. Yo existo y vivo dentro de ti. Soy lo peor de ti, soy lo que dejaste de lado, y que ahora cobra venganza sobre ti, para intentar destruirte. Soy lo que dejaste olvidado y lo que llevas contigo, lo que no quieres pero extrañas a la vez, soy un suspiro al aire cargado de furia, un insulto dirigido a nadie. Soy lo que opinas con malicia, y lo que dices de espaldas. ¿Me temes ahora?
Soy un adiós, soy un nuevo encuentro, que desenfrena sentimientos desequilibrados. Soy tu demonio y tu ángel, a quien recurrís cuando estas en aprietos, soy tu falsedad, soy tu odio desenfrenado hacia esa a quien amas pero no te corresponde. Soy rechazo, caos, el espíritu perturbado que habita debajo de tu cama.
Soy eso y mucho más. Y vengo a buscarte.
Phantomime
Juro verte en la oscuridad, puedo jurar que estabas ahí, yo te vi, no creo que haya sido mi imaginación. Mi imaginación no miente, y se que estabas parada, en ese lugar, viéndome fijamente, como reprochándome algo… ¿Qué es lo que me reprochabas? No pude entenderte entre el pánico y lo escalofriante de la escena. Solo te veía mover los labios, lentamente. Pero tu mirada, esa mirada, me helaba la sangre.
Insisto, deberías repetirme lo que no pude oír. Estabas tan hermosa, que aun llevando ese aspecto espectral, no perdías tu belleza. Resaltabas en la oscuridad, la luz de la luna parecía traslucidar tu piel, haciéndola transparente.
Te amé tanto esa noche…
Te extraño ¿sabes? No sabes cuanto extraño tu sonrisa, tus caricias y tu cuerpo ardiente sobre el mío. Y pensar que no regresaras…
Te extraño mi amor… Quizás fue una ilusión lo q sufrí la otra noche, y mis deseos mas apasionados trajeron tu recuerdo a mi mente, confundiendo sueño, con realidad. Un delirio de mi mente melancólica. Te extraño.
Ah! Creo entender lo que titubeabas, ¡creo entenderte amor mío! ¡¡Si, ahora esta claro en mi mente!!! ¡¡Sí!! Ahora lo entiendo todo…
Lo que repetías sin cesar.
Repetías: “Pronto… Estaremos… Juntos……………. Mi……. Amor.”
Amores imposibles
Bajo su mirada, con su semblante serio, incapaz de comunicar emoción alguna, escondiendo tras su mirada fría la tristeza hiriente que guardaba en su alma. En la noche mostraba su desconsuelo con un canto triste dedicado a ella. “Se siente vacía la noche, teniéndote tan lejos” piensa, mientras suspira apenado.
Es ese su desdichado destino, sufrir por eso que ama tanto y que se encuentra tan distante de él. “Se ve tan bella, que me avergüenza mirarla directamente, su luz, es lo que mantiene mi esperanza”, continua en sus pensamientos.
Recomponiéndose, tratando de acomodar nuevamente sus pensamientos, El Lobo alza su mirada hacia su amor imposible, la luna, ese amor que nunca podrá alcanzar, y con melancólica serenidad canta de nuevo a ella, en demostración de su puro amor.
Crywolf
sábado, 7 de agosto de 2010
Presentación
Una vez plasme en papel lo que hoy quiero compartir. Es humilde, quizás limitado, quizás desagradable o agradable, realidad o fantasía, en fin, es una humilde contribución de ideas para quien guste; o no.
Acepto criticas constructivas, y conforme pase el tiempo y vaya notando aceptación, seguiré con esta loca idea de abrirme ante ustedes y mostrarles mis mas interiores pensamientos.
Encontrarán escritos de fantasía, de reflección, de todo tipo y temática. Todos salidos y engendrados de lo mas profundo de mi ser.
Sin mas que decir, espero y disfruten de un momento de lectura, brindado por este sencillo y novato escritor. Bienvenidos a mi simple mundo.
Gracias.
I. Crywolf
Acepto criticas constructivas, y conforme pase el tiempo y vaya notando aceptación, seguiré con esta loca idea de abrirme ante ustedes y mostrarles mis mas interiores pensamientos.
Encontrarán escritos de fantasía, de reflección, de todo tipo y temática. Todos salidos y engendrados de lo mas profundo de mi ser.
Sin mas que decir, espero y disfruten de un momento de lectura, brindado por este sencillo y novato escritor. Bienvenidos a mi simple mundo.
Gracias.
I. Crywolf
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